En este tipo de viaje la ubicación, y probablemente otras características, del destino son desconocidas, por lo que es posible confundir un destino con otro, o errar absolutamente en la dirección del viaje.
Algunos ejemplos de estos viajes en la historia universal son las fuentes del Nilo, la búsqueda de El Dorado, o la excavación de Troya por Schliemann.
Son viajes similares a las odiseas, si bien las condiciones de los mismos no suelen ser tan duras, ya que en ese caso serían irresolubles. Imaginemos la tarea de buscar las fuentes del Nilo en un entorno con las condiciones climatológicas del Polo Sur, haría falta una expedición con los conocimientos de John H. Speeke y el coraje de Amundsen para resolver semejante aventura.
Por tanto, suelen requerir una menor cualificación técnica (fortaleza) de las expediciones, si bien el nivel de conocimiento geográfico, étnico, etc. de los expedicionarios debe ser superior para una resolución exitosa.

Nota R&P!:Además de los montaraces son necesarios aventureros con pericias de erudito, como clérigos, magos, o los insólitos exploradores arcanos.